Kairoi Art Digital Museum homenajea al artista plástico Toni Jordi.
Toni Jordi es uno de los artistas que menos aparece en público, pero quien conoce sus obras sabe que son fruto de un trabajo intenso y minucioso. Toni, en su estudio, donde pasa interminables horas, idea una nueva pieza y esta, con un lápiz, se proyecta sobre papel vegetal. Cada mililitro de pintura, cada trazo, cada gesto existe porque le corresponde estar allí.
En mi modesta propuesta me atrevo a analizar a Toni Jordi como a un ser inyectado por los impulsos de la naturaleza arquitectónica. Es un inventor, un buscador, un aventurero empedernido, un experimentador. Un precursor de un tipo de arte sincero y coherente. Cerca de los ochenta años, confiesa que sigue sintiendo esas ganas de mostrar, a través de sus autorías, su manera de observar, de plasmar y de definir.
Durante años ha estado alejado de los escenarios expositivos, hasta que, por fin, en 2026 decidió mostrar al público sus últimas colecciones, que abundan en ejercicios geométricos.
Algunas de las citas cercanas:
La Nit de l’Art, 19 de septiembre de 2026, en la Galería Vanrell.
Exposición Col·lecció Geometries, en el Claustre de Sant Bonaventura de Llucmajor, 11 de diciembre de 2026.
Participación en una muestra colectiva durante el mes de octubre de 2026.
Una exposición individual en Kairoi Art Digital Museum.
Precisamente con esta exposición individual, y abundando en grandes colecciones de relevantes autores, Kairoi Art Digital Museum rinde reconocimiento a Toni Jordi por su larga y sólida trayectoria artística, destacando algunos aspectos que forman parte de una personalidad que se extiende a través de una lenta y silenciosa onda expansiva.
Aunque, como la gran mayoría, pasa por un proceso de formación académica, su evolución se orienta hacia la búsqueda de la identidad del individuo. Toni Jordi, muy pronto, dejó atrás los límites de sus fronteras y puso rumbo hacia horizontes lejanos.
Su manera de interpretar se desenvuelve en un entorno científico que analiza los ángulos, las líneas, los volúmenes y los puntos. Elementos que tienen su origen en la geometría, nombre que viene del griego y que significa «medir la tierra».
Queda atrás aquel hombre que pasó por un periodo de éxito empresarial y por una etapa en la política municipal. Su mayor satisfacción es pasar horas frente a una tela y seguir alimentando su pasión pictórica.
En ese devenir de recreación continua, Toni Jordi acumula conocimientos que le llevan al origen de las cosas y a seguir investigando, en este caso, con la magnitud y las perspectivas infinitas que ofrecen las pirámides, y a embarcarse en el estudio de los movimientos del ballet.
El ballet precisa de una constante disciplina, y es lo que Toni Jordi traslada a sus composiciones. La transformación del cuerpo en figuraciones poligonales y curvas exactas. En sus dibujos se aprecia la estética visual, la trigonometría de los arabescos, los ángulos, los trazos de brazos y caderas. Los semicírculos y arcos del rond de jambe, las piruetas o giros en el uso del eje central del cuerpo, o cuando una base triangular equilibra y estabiliza la distribución del peso del cuerpo para sostenerse de punta.
Sus realizaciones surgen de la búsqueda en el origen de los movimientos del ser humano.
Antoni Jordi Pastor
15 novembre 1947
Barriada de Sa Calatrava a Palma
Texto: Xisco Barceló