Chico Prats, el pintor de las escenas cotidianas

Los lugares de la infancia marcan la vida de las personas. Ibiza, la patria materna y el escenario de los veranos de la infancia de Josep Manuel Chico Prats, está muy presente en su obra. Aquellos meses de calor y de días largos le permitieron inmortalizar los rincones de la isla desde los ojos de un gran conocedor de su realidad y no solo desde la mirada de un simple visitante.

Los lienzos de Chico Prats son auténticos documentos de una Ibiza que fue y que todavía sobrevive entre el ruido y las luces que lo deslumbran todo. Además, el artista supo ver la belleza en escenas y momentos cotidianos. Pocos pintores han sabido captar, como él, la actividad humana que había alrededor del mercado y del puerto, o el contraste que suponían los primeros turistas paseando entre mujeres vestidas de payesa camino de la Plaza con su cesto.

A todo este paisaje humano lo convirtió en protagonista de sus cuadros, que han inmortalizado desde las labores del campo hasta una mujer que sacaba agua de un pozo o iba a buscarla a la fuente. También supo pintar la vistosidad de una boda payesa tradicional o una fiesta de pueblo, el ambiente de una conversación de balcón a balcón en una plaza, o la elegancia de una salida de misa, un domingo cualquiera o un día de procesión.

Chico Prats, como buen impresionista, pintaba lo que veía. El mérito es que supo ver y pintar el encanto de escenas sencillas. Fue también el pintor de la luz de las Islas y de Ibiza en particular, esa luz que ilumina los diferentes blancos de las paredes, tan parecida a la de Valencia, que disfrutó mientras se formaba en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos; los azules del mar que veía también mientras estudiaba en la Escuela de la Lonja de Barcelona; y los verdes del campo.

Sobre él escribió Baltasar Porcel en la colección Maestros actuales de la pintura y escultura catalana: «Chico Prats no pinta la Ibiza blanca del tópico. Santiago Rusiñol la bautizó así: isla blanca. Pero resulta que es la más arbolada de las islas del archipiélago balear […] Ibiza rezuma siempre verdor […] Incluso en los blancos de Chico Prats hay reflejos vegetales, la cal ha sido rebajada. Pocos pintores han descubierto esta estructura íntima del paisaje ibicenco…».

A Chico Prats, como a muchos otros artistas que han utilizado la fotografía como soporte de su trabajo, le gustaba captar personas y momentos que después le ayudaban en sus composiciones. Desde el año 2013, una colección de 3.000 fotografías realizadas por él entre las décadas de los 50 y los 80 del siglo XX enriquece el fondo del Archivo Histórico de Ibiza y Formentera (AHEiF), gracias a la donación realizada por sus hijos. Contemplarlas ayuda a entender mejor los ojos con los que miraba todo aquello que consideraba digno de ser inmortalizado: la vida.

Fanny Tur Riera

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